Si fuera todo negro no seguiría vivo y si todo fuera blanco no seguiría muerto.
En el equilibro se mantiene el status quo que a mi vida le quiero dar, susurrando con cuidado ideas y guardando silencio para que estás no peligren el sol, todo sería hermoso si el calor de los rayos no temiera tocar.
¿Y si fuera capaz de olvidarme de que no puedo escapar?
Creo que antes olvidaría que los "si fuera" no me duelen más.
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