jueves, 9 de junio de 2011

Y grito.

Y volvimos al inicio, a gritar tan alto que no me podías escuchar y sentir que a tu lado ya no podría estar. Volví a gritarte que reaccionaras pero tú ni siquieras me quieres prestar atención. ¿Cómo puedo pelear contra alguien que mis labios no deja pronunciar? Te abrazo y pido que vuelvas en ti, no quiero quedarme sola, no quiero perder en este juego que es vivir, otro de mis valiosos refuerzos.

Me miras sin hacerlo, tomas mis manos y ahora me separas de ti.

Grito una ves más, buscando ya el final de todo esto, cierro los ojos sabiendo que ya te vas.

"No te me acerques"

Me susurras con dolor, no sé que mal hice esta vez que no puedo reparar y que tus manos de tal forma hagan temblar. Te vuelvo a abrazar sin importar y el llanto de tu alma parece danzar.

"Llora, es bueno hacerlo, no debes quejarte jamás de ello."

No hay comentarios:

Publicar un comentario