Me miras sin hacerlo, tomas mis manos y ahora me separas de ti.
Grito una ves más, buscando ya el final de todo esto, cierro los ojos sabiendo que ya te vas.
"No te me acerques"
Me susurras con dolor, no sé que mal hice esta vez que no puedo reparar y que tus manos de tal forma hagan temblar. Te vuelvo a abrazar sin importar y el llanto de tu alma parece danzar.
"Llora, es bueno hacerlo, no debes quejarte jamás de ello."
No hay comentarios:
Publicar un comentario